

Comunidad Global
Nos integramos activamente en la misión global de la Iglesia Adventista del Séptimo Día, llevando un mensaje de fe, restauración y servicio compasivo a cada nación, tribu, lengua y pueblo.


La Iglesia Adventista del Séptimo Día llegó a Nicaragua a finales del siglo XIX, cuando el mensaje adventista comenzó a ser compartido en distintas comunidades del país.
En 1898, Charles Brooks y su familia aceptaron el mensaje y comenzaron a guardar el sábado, marcando uno de los primeros pasos de la presencia adventista en Nicaragua. En 1912 se estableció la primera iglesia adventista en Yulo, Puerto Cabezas.
Desde entonces, generaciones de creyentes han llevado adelante una misión centrada en Jesús, guiados por la Biblia y comprometidos con compartir el evangelio, servir a las comunidades y preparar a las personas para el pronto regreso de Cristo.






Charles Brooks
Primer Adventista en Nicaragua.
Joseph Watson
Fundador de la Iglesia Adventista en Laguna de Perlas.


CONOCE NUESTRA HISTORIA
Adventistas en Nicaragua
Actualidad, Iglesia Puerto Cabezas

La Iglesia Adventista del Séptimo Día en Nicaragua forma parte de una misión mundial presente en más de 200 países y continúa fortaleciendo su presencia en todo el territorio nacional mediante sus iglesias, ministerios e instituciones.
ACTUALMENTE
MISIÓN
VISIÓN
"Glorificar a Dios, y bajo la dirección del Espíritu Santo, guiar a cada discípulo a una experiencia personal con el Señor Jesús, recibiendo cada día la unción del Espíritu Santo para compartir el evangelio con todas las personas y crecer en cantidad de miembros y en calidad espiritual, hasta lograr establecer dos nuevos campos locales en Nicaragua”.
“Cada miembro del cuerpo de Cristo convertido en un discípulo comprometido con la misión de hacer nuevos discípulos y preparar un pueblo bien dispuesto para la venida del Señor”.


Restaurante Zócalo, Villa Fontana,
2 cuadras al Sur, Managua, Nicaragua


UN NUEVO CAPÍTULO PARA LA MISIÓN
La inauguración de la Iglesia Adventista del Séptimo Día en Nicaragua marcó un momento histórico para la misión en el país. Un espacio creado para reunir, planificar y fortalecer el trabajo de una Iglesia que continúa creciendo y llevando esperanza a cada comunidad.
