Solo quería llegar a un campamento, pero Dios tenía otros planes para Julio Calderón.

JÓVENES

Julio Calderón

10/30/2026

Entre responsabilidades y dificultades, Dios sostuvo sus pasos

El camino de preparación no estuvo libre de desafíos. Mientras dedicaba tiempo al estudio de la Biblia, Julio cursaba su carrera de Licenciatura en Bioanálisis Clínico por lo que enfrentaba importantes responsabilidades universitarias, entre ellas la elaboración de su tesis y su respectiva defensa académica.

A estas exigencias se sumaron dificultades económicas y enfermedades de algunos familiares, circunstancias que demandaron de él esfuerzo, organización y fortaleza para continuar.

Sin embargo, reconoce que Dios estuvo presente durante todo el proceso, proveyendo los recursos necesarios y dándole fuerzas físicas y mentales para no abandonar sus objetivos.

«Al mirar hacia atrás puedo reconocer que nunca estuve solo. Dios me sostuvo y proveyó de distintas maneras», comparte Julio al recordar los momentos difíciles que tuvo que enfrentar.

Para él, esta oportunidad significa mucho más que alcanzar una meta personal. La considera un privilegio y una oportunidad para honrar a Dios. También expresa su deseo de continuar sirviendo con alegría en su iglesia, poniendo al servicio del Señor sus talentos, conocimientos y experiencias.

Un campamento que despertó un deseo por estudiar la Biblia

El acercamiento de Julio a estas actividades tuvo un significado especial. Después de atravesar una etapa de rebeldía, reconoce que su involucramiento en la iglesia fue parte de un llamado de Dios para acercarse nuevamente a Él y encontrar una nueva dirección para su vida.

Aunque años atrás observaba las actividades de Conexión Bíblica, anteriormente conocida como Boom Bíblico, no despertaban demasiado su interés. Sin embargo, hace dos años nació en su corazón un deseo diferente, estudiar más profundamente la Palabra de Dios.

En 2025, durante el campamento juvenil «El Cielo me Espera», organizado por la Misión Adventista Noroccidental de Nicaragua, Julio tuvo la oportunidad de prepararse junto a otros jóvenes de su iglesia para participar en Conexión Bíblica.

Como parte de esta dinámica, cada club debía seleccionar a un participante para representarlo en el evento. Julio se preparó con entusiasmo, aunque en aquella ocasión no fue elegido. Su meta inicial era llegar al campamento, disfrutar de la experiencia y continuar aprendiendo de las Escrituras. Es importante destacar que esta actividad forma parte de la programación de los campamentos juveniles y es diferente del concurso oficial de Conexión Bíblica. Este último se desarrolla anualmente mediante tres eliminatorias, a nivel de distrito, misión y Unión, con participantes de diferentes territorios del país.

Con dedicación y perseverancia, Julio continuó preparándose y avanzando en el concurso oficial hasta alcanzar la oportunidad de representar a la Unión Adventista en Nicaragua en esta experiencia bíblica.

Que la historia de Julio inspire a más jóvenes a acercarse a Dios, involucrarse en el Ministerio Juvenil Adventista y descubrir que, sin importar los desafíos o la distancia, siempre hay una oportunidad para volver, crecer en la fe y servir con propósito.

Julio Calderón presentando su defensa de tesis en la Universidad "Padre Gaspar García Laviana" Matagalpa, Nicaragua

Una historia que anima a otros jóvenes a descubrir la Biblia

Hoy, Julio considera que Conexión Bíblica ha significado mucho más que una competencia. Ha sido una oportunidad para descubrir nuevas verdades de las Escrituras, ampliar su comprensión de la Biblia y fortalecer su relación personal con Dios.

Desde su experiencia, anima a otros jóvenes a no dejar pasar el deseo de estudiar la Palabra de Dios, a involucrarse en las actividades de sus iglesias y a esforzarse sin limitar sus expectativas.

«Yo comencé pensando que solamente llegaría a un campamento, pero Dios me permitió llegar mucho más lejos», expresa con gratitud.

Su historia recuerda que detrás de cada experiencia juvenil puede existir una oportunidad para fortalecer la fe y descubrir nuevos propósitos. También demuestra que estudiar la Biblia no se trata únicamente de memorizar versículos o superar etapas, sino de conocer a Dios y permitir que sus enseñanzas transformen nuestra manera de pensar y vivir.

Hoy, Julio César Calderón Sánchez mira hacia atrás con gratitud, reconociendo que aquel deseo de estudiar las Escrituras fue parte de un proceso en el que Dios lo sostuvo, lo fortaleció y lo condujo más allá de sus propias expectativas.

Matagalpa, Nicaragua – A veces, Dios utiliza experiencias que parecen pequeñas para llevarnos por caminos que nunca imaginamos. Así lo ha vivido Julio César Calderón Sánchez, un joven originario de Matagalpa cuya historia comenzó con el deseo de participar en un campamento juvenil y terminó convirtiéndose en una experiencia de crecimiento espiritual, perseverancia y confianza en Dios.

Julio asiste a una de las congregaciones de la Iglesia Adventista del Séptimo Día en Matagalpa, ubicada frente a las antiguas instalaciones del Ministerio de Gobernación. Su historia está vinculada al Club de Jóvenes Adventistas de esa iglesia, conocido como "Club Israel", un espacio de la iglesia donde las nuevas generaciones participan en actividades recreativas, sociales, espirituales y misioneras que buscan fortalecer su relación con Dios, desarrollar sus talentos y motivarlas a servir a los demás.

Entre las actividades que forman parte de los campamentos juveniles se encuentra Conexión Bíblica, una iniciativa que promueve el estudio de las Sagradas Escrituras y permite a los participantes poner a prueba sus conocimientos bíblicos.

Julio César Calderón junto a sus compañeros de carrera, durante la defensa de su protocolo de investigación.

Club Israel, Campamento en el año 2015.
Matiguas, Matagalpa, Nicaragua

Julio Calderón junto a su madre, María Sánchez, y su hermana, Karen Lumby. Ambas han sido sus principales apoyos y guías espirituales.

El Ministerio Juvenil Adventista del Club Israel en la actualidad, comunidad en la que Julio Calderón continúa creciendo y sirviendo a Dios.
Matagalpa, Nicaragua

Unión Adventista del Séptimo Día en Nicaragua